jueves, 17 de marzo de 2011

Dos balas y un paraguas

En días nublados,
se pierde el cielo de mi boca,
tropezando mi lengua,
con el bostezo perezoso de campanilla.
Entonces recuerdo que…,
siempre tengo guardadas de repuesto,
dos balas en la recamara.
Una tu sonrisa,
Y otra las ganas de hacerte reír.

Cuando sonríes,
es cuando se pone soleado mi día,
aunque llueva a mares,
a partir de mi nariz.
Uso de paraguas tus carcajadas,
y tus abrazos de chubasquero,
para seguir chapoteando,
En charcos de barro muerto.

Te regalo,
este barco de papel,
para que le hagas navegar,
por los pequeños caminos de agua.
No olvides ponerle,
mis dos balas de repuesto,
y de escribirle mi nombre,
como destino.
Fue todo un placer,
hacerte reír,
cuando llueve.

16-3-2011

J.Calvo

No hay comentarios:

Publicar un comentario